Las bebidas y licores de frutas pueden preparase fácilmente en casa, utilizando prácticamente todo tipo de variedades y generalmente dejando las frutas en el licor durante varias semanas o meses, sin necesidad de que fermenten.
Con la ventaja de que, además de ser fáciles de preparar y conservarse muy bien, en muchos casos, después del tiempo indicado y antes de embotellar el licor, las frutas se pueden tomar como postre.
El libro “The complete book of preserving”, editado por The Random Group & The National Magazine, en España “El gran libro de las mermeladas y conservas” (Planeta, 1992) recopila varias sugerencias, entre ellas esta aromática y estimulante ginebra de naranja.
Ingredientes
La corteza de 10 naranjas medianas
Una botella de ginebra de 75 cl
225 g de azúcar
Elaboración
Corte la corteza de las naranjas en ocho partes y póngala en una bandeja dentro del horno. Ajuste la temperatura al mínimo y manténgala durante varias horas, hasta que las pieles estén duras y quebradizas.
Póngalas en un tarro y cúbralas con ginebra. Si es preciso, retire algunas cortezas o añada más ginebra hasta cubrirlas por completo. Selle la jarra y déjela en un lugar oscuro durante 6 semanas, agitándola varias veces por semana.
Ponga el azúcar y 300 mI de agua en una cacerola y caliéntela a fuego lento, removiendo hasta que se haya disuelto el azúcar. Llévela a ebullición y deje que hierva durante 3 minutos. Retírela del fuego y déjela enfriar.
Cuele la piel y la ginebra por un tamiz de nilón, prensando suavemente la piel con una cuchara de madera. Añada el almíbar a la ginebra de naranja y cuélelo por una muselina.
Viértalo en botellas pequeñas y séllelas. Consérvelas en un lugar fresco durante 2 meses antes de servir el licor.








